Parecida a la entrada anterior (y quizás como continuación de la serie “¡Que vivan nuestros empresarios!“) publicamos una perla, ya bastante conocida en la Red: Don Emilio Botín-Sanz de Sautuola García de los Ríos, Presidente del Banco de Santander, se dirige a los asistentes a la cena (en Londres) en la que se anunciaban los premios de la revista Euromoney.
Vale la pena escucharlo con detenimiento, especialmente si se quiere aprender inglés1 o banca.
Poco me ha faltado para titular la entrada “Little boot enlightens us”, o algo parecido. ↩
Es difícil saber quién ha sido el peor pintor, escultor o violinista de la historia; probablemente sea conceptualmente imposible. Y podríamos discutir mucho sobre quién es, o quiénes son (de entre los conocidos) los peores actores1, directores de cine o diseñadores de moda.
Pero sí parece haber un acuerdo universal tácito sobre quién fue la peor cantante de ópera: Florence Foster Jenkins.
Florence era una mala soprano. Pero mala, mala. Peor que mala: era pésima. Todas las crónicas nos cuentan que no tenía sentido del oído, ni del ritmo, ni del tempo… ni, aparentemente, del ridículo.
La estadounidense, que vivió a caballo entre los siglos XIX y XX2, sintió vocación por la música ya desde pequeña y decidió dedicarse a ella. Dio su primer recital a los 44 años, y desde entonces sus apariciones públicas no eran excesivamente frecuentes: actuaba en directo ante pequeños grupos de amigas y ofrecía un recital anual en el auditorio del hotel Ritz-Carlton de Nueva York – para el que ella misma distribuía las entradas entre sus incondicionales. Su repertorio era bastante convencional: arias de Mozart, Verdi… Curiosamente hay constancia de que su pieza favorita era “Clavelitos“, de Joaquín Valverde3.
Sin embargo se hizo muy famosa, pues según parece el público encontraba sus recitales terriblemente divertidos4, y ella siempre estuvo convencida de sus grandes dotes, creyéndose una diva y comportándose como tal.
Su fama era tan grande que sus “admiradores” la convencieron para que diese un gran recital en el Carnegie Hall (con 76 años, sólo un mes antes de morir), y no sólo lo llenó sino que las entradas se agotaron con semanas de antelación.
En fin; no contaremos aquí todos los detalles de su vida que para esas cosas ya tenemos a Google y la Wikipedia. Terminemos diciendo que la Señora Foster Jenkins grabó cinco discos que (muchos) años después se reeditaron en tres CDs… que sorprendentemente (¿o no?) aún se venden hoy en día – incluso en formato de descarga digital.
¡Tenemos las pruebas!
A continuación podemos escuchar un pequeño fragmento de Florence Foster Jenkins interpretando (más bien destrozando) el célebre y dificilísimo “aria de la Reina de la Noche“5, de “La flauta mágica” (Mozart), que (todo sea dicho) sólo está al alcance de unas pocas sopranos de gran coloratura:
¿No os suena “Joaquinmi101″? – No es raro, sabemos poco de él.
Joaquín Martínez Izquierdo1 es un artista aficionado de setenta-y-pico años, poco conocido… pero con una excelente voz y un amplísimo repertorio. Joaquinmi es mejor que bueno: es insuperable.
Este gran cantante ha subido (a fecha de hoy) ni más ni menos que 2712 vídeos a YouTube. Domina todos los palos, entre ellos el pop (como acabamos de comprobar) y la zarzuela (como veremos a continuación), aunque por alguna razón incomprensible sus actuaciones no tienen demasiado tráfico.
Podéis ver más aquí; aunque lo que en realidad le gusta es la zarzuela yo encuentro que también son muy recomendables sus villancicos.
Os animo a que hagáis una visita a su página. Y le deseamos suerte, pues además de tener cara de buena persona demuestra un sentido del humor y una tenacidad fuera de lo común.
He releído recientemente una (otra) historia de la Guerra Civil, y recuerda con bastante detalle el célebre enfrentamiento dialéctico entre Millán-Astray y Unamuno1. Creo que es lo suficientemente interesante como para resumir aquí qué y cómo sucedió2.
Sucedió en Salamanca, el 12 de Octubre de 1936, recién iniciada la guerra civil. En esa fecha se conmemoraba la “fiesta de la raza” (hoy es la fiesta nacional de España), y coincidiendo con la celebración se convocó en el paraninfo de la universidad (de la que Unamuno era rector) el acto oficial de apertura académica. El general Franco no asistió, pero delegó en su mujer, Carmen Polo.
Durante el acto intervinieron intelectuales como José María Pemán; pero fue especialmente llamativo el apasionado discurso del profesor Francisco Maldonado de Guevara3 que termina refiriéndose al País Vasco y Cataluña como “cánceres en el cuerpo de la nación” y afirmando que “… el fascismo, que es el sanador de España, sabrá como exterminarlas, cortando en la carne viva, como un decidido cirujano libre de falsos sentimentalismos“.
Parece que Unamuno no tenía previsto intervenir, pero había estado tomando notas y pide la palabra: “Estáis esperando mis palabras. Me conocéis bien, y sabéis que soy incapaz de permanecer en silencio. A veces, quedarse callado equivale a mentir, porque el silencio puede ser interpretado como aquiescencia”.
El enfrentamiento entre ambos era ya anterior a este incidente, pues Unamuno había acusado a Millán-Astray de corrupción (quizás sin pruebas), y éste tenía una gran animadversión hacia el escritor. ↩
Quiero hacer constar que hay diferentes versiones sobre algunos detalles de cómo sucedieron exactamente los hechos, quién dijo qué o qué orden siguieron los acontecimientos. Pero seguramente los hechos no fueron muy diferentes de cómo los vamos a contar aquí. ↩
Hijo de un antiguo rector de la universidad… lo que demuestra que el “enchufe” no es un invento nuevo en España. ↩
Alguien que no conozco me acaba de enviar el siguiente mensaje de correo pidiendo ayuda para localizar a una niña secuestrada “ayer” :
[FOTO DE NIÑA CON CARA ANGELICAL]
No te lo quedes, x fa, pásalo A TODOS TUS CONTACTOS.
Alerta por el secuestro ayer de esta niña de 3 años y medio , Elise, en Tamaimo, Sur de Tenerife. Sus secuestradores, dos hombres y una mujer, viajan en un Seat Panda TF-7633-V (color beige o marrón).
Huele mal, ¿verdad? – Tras una búsqueda rápida en Google, y como era de suponer, el mensaje es mas falso que el beso de Judas: todo un “hoax” o bulo.
Me toca bastante las narices recibir este tipo de mensajes. Cuando proceden de conocidos porque me hace pensar que algunos de ellos son más bobos como a mi me gustaría, y cuando proceden de desconocidos (como en este caso) porque me hace recordar que algunos de mis conocidos tienen la mala costumbre de enviar mensajes a decenas de personas (entre ellas yo) dejando todas las direcciones de correo a la vista1 en vez de utilizar “copias ciegas“, con lo que mi dirección puede llegar a la agenda de desconocidos. Por supuesto he contestado; suelo hacerlo, y reconozco que no siempre en un tono que podamos calificar de “amistoso” o “didáctico”.