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Accutron: El reloj que no hace tic-tac
Tema: Ciencia y duda, VariosSoy el “orgulloso propietario” (que dicen los yanquis) de un Bulova Accutron. Mi reloj, concretamente, es del modelo “Spaceview” (calibre 214), y por el número de referencia sé que se fabricó en 1964. Lo tengo desde hace algún tiempo, pero estoy como un niño con zapatos nuevos pues acaban de entregármelo tras un arreglo (llevaba algunos años sin funcionar) y una limpieza general: Impecable.
El Bulova Accutron fue el primer reloj de pulsera electrónico. Lleva una pequeña batería, que mediante unas bobinas hace vibrar (a 360 Hz) a un diapasón, que a su vez acciona un tren de engranajes, que son los que en última instancia mueven las agujas. Un mecanismo no exento de dificultades. Por ejemplo,
- La rueda sobre la que actúa el diapasón (de un tamaño poco superior a una cabeza de alfiler) tiene 320 dientes, de 10 micrometros de altura cada uno.
- En un reloj que tenga 30 años habrán pasado bajo el escape del diapasón casi 3000 millones de dientes.
- Cada bobina tiene 8000 vueltas de hilo de cobre: de un hilo de de 15 micrometros de diámetro.
- Y, por supuesto, fue el primer reloj de pulsera en utilizar un transistor.
¿Que no es para tanto? - Sí lo es, si tenemos en cuenta que salió a la venta… ¡en 1960!

Hoy puede parecer muy normal, pero entonces no lo era. Por ejemplo, Bulova anunciaba el Accutron como “el primer reloj que no hace tic-tac”1. Se garantizaba una exactitud de un minuto al mes, lo que también era prodigioso - sobre todo para un reloj destinado a la producción masiva (se fabricaron más de 4 millones de “Accutrones”, en diferentes modelos, entre 1960 y 1977). Por cierto, Bulova es una marca norteamericana de relojes, aunque los “Accutrones” se diseñaron, y fabricaron, en Suiza.
Los primeros Accutrones (entre los cuales está el mío, una de las “estrellas” de la gama para cualquier aficionado) tenían un aspecto muy característico:
- No tenían esfera, pues se pretendía “enseñar” que era un reloj diferente. Detrás de las agujas se ven perfectamente las bobinas del diapasón, un transistor (de tamaño años 60, miniaturización la justita) y demás circuitos y mecanismos. Muy llamativo.
- Tampoco tenían corona, también para “demostrar” que no hacía falta darles cuerda. La hora se ajusta utilizando una palanca que hay en la tapa posterior (mediante un mecanismo un poco pedestre, todo sea dicho).
No tienen un gran valor material, pues se fabricaron muchos y no son excesivamente difíciles de encontrar; pero tener un Accutron “de pata negra” es una satisfacción para cualquier aficionado a los relojes; al menos lo es para mi.
- Efectivamente, al acercarse el reloj al oido lo que se escucha es un zumbido muy peculiar. ↩
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